A causa de un post en el blog de la banda santiaguina Mosaico (fusión flamencolatina), me puse a reflexionar un poco de la composición de canciones.
Las canciones que más me gusta componer son esas que comienzan apareciendose como la última canción que escuchaste en la radio antes de salir de tu casa.
Primero comienzas como si la canción estuviese hecha, balbuceando a veces la letra, bueno, porque simplemente no te la sabes, pero a veces aciertas y logras juntar coherentemente dos palabras o, con suerte, frases completas. Esas son las canciones que usualmente terminan gustando mucho en otros oídos y no sólo en los tuyos (según mi experiencia). Lo que sigues es sólo arreglar la letra, ya que en estas canciones es como ponerse la ropa apurado: siempre debes acomodarte todo después para no andar incómodo, pero es la misma ropa que vistes. En este caso, la melodía es el cuerpo y la ropa, la letra. Leer el resto de esta entrada »









