Recuerdo cuando el midi era tan mal mirado, era tan feo escucharlo y manipularlo y personalmente, lejos, prefería los Mp3.
Me cargaban (y aún me carga, ya que, crealo aún existen) esas páginas que te cargaban un archivo midi al abrirlas. Encuentro que era lo más bajo, el peor ejemplo de la yuxtaposición de elementos, de hacer algo sólo por poder hacerlo.
Pero bueno, los tiempos cambian y cada vez más me gusta el Midi, por lo simple y sencillo que es, lo versátil que puede llegar a ser, con las nuevas herramientas que existen para una superior aplicación con una excelente calidad de sonido.
De hecho, estoy basando toda esta nueva etapa de solista en esta forma de transferir datos.
Y me encontré este videito, donde explican como dos personas le sacaron provecho al Nintendo Ds y a su posibilidad de transmitir y recivir datos via WiFi.








