El nunca jamás de las canciones perdidas

Ojo

Me pregunto si habrá un lugar donde van todas las canciones que no se cantaron. Si es así, creo que he sido uno de los tantos que contribuyen a la sobrepoblación de aquél supuesto lugar ya que muchas veces me he encontrado tarareando una letra o alguna melodía en la micro, caminando por las calles de Valparaíso o en algún rincón de mi casa para luego perderla gracias a una mirada interesante, el recuerdo de algún deber no hecho o simplemente mi enajenación de este mundo.

Por eso he tomado la costumbre de grabarlas en el mp3 player al momento que se me ocurren, pero he encontrado que este método no es tan confiable como puede parecer: primero porque no es una costumbre tan habitual en mi como la de soñar despierto; y segundo, porque me da algo de vergüenza cantar en la micro o en la calle con la claridad y la ganancia necesaria que requiere una grabación en un formato liviano.

He perdido grandes hits, hermosos clásicos.

Cómo hoy, que sentado en un sillón y con guitarra en mano, tarareaba una delicada melodía (que sonaba algo celta) sobre un sueño guardado en algún cajón, que no quería que se cumpliera por diferentes sonidos. La canción sonaba tan dulce que hizo que mi sobrina dejara su llanto para clavar sus ojitos atentos y novatos al mundo en mi guitarra.

Incluso se ganó los aplausos de mi madre por lograr callar a su segunda nieta y se ganó mi cariño por recordarme cosas de una tristeza hermosas, mi ingrediente favorito en todas mis canciones (no sé que tanto de hermosas, pero si definitivamente tristes).

Pero acá estoy, con el mp3 player listo para grabar, mi guitarra bajo el brazo, incluso, recuerdo las notas que sonaban, pero no logro encontrar esa melodía perfecta, que logré sacar sin esfuerzo, mientras veía el Warner Channel escapándome de la tarea de álgebra.

Se me olvidó en un rato, pero logré recordarla, pero la volví a perder.

Que rabia, que frustración.

Estas canciones son las que harían enamorar a dos personas, recuperar al amor perdido, reunir a dos antagonistas o simplemente salvar una vida. Esas son las canciones, que por desgracia, no voy a cantar.

Publicado en Marchando. 2 Comments »

2 comentarios to “El nunca jamás de las canciones perdidas”

  1. carlos Says:

    Yo siempre he creido que las canciones que no se recuerdan despues no valen la pena. Pero, creo tantas coas que no se si soy de fiar.

  2. Hiedra Says:

    Este post me recuerda un hilo que se abrió en el foro Cuando calienta el sol llamado ‘Canciones que merecieron mejor suerte’

    http://foro.cuandocalientaelsol.net/viewtopic.php?f=2&t=3058

    Está claro que es cuestión de gustos.


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